
Conociendo la importancia como hub internacional del aeropuerto de Schiphol, en Amsterdam, no me extrañó encontrar esta tienda especializada en ejecutivos. Pero hubo una particularidad que me hizo parar a curiosear, ya que además de los servicios tradicionales esperables como son la venta de trajes, americanas, etc... disponían de un servicio de planchado y zurcidos tarifado.
Una tienda con mucho valor añadido para los incansables viajeros.
1 comentario:
La verdad es que para mucha gente el aeropuerto de su ciudad de origen es como una segunda casa, y tiene todo el sentido del mundo que se desarrollen servicios cotidianos para este tipo de público. Seguramente que la gente que viaja con frecuencia y hace uso de los mismos aeropuertos agradecería servicios menos "estandarizados", sitios en los que poder llamar al tendero por su nombre, que te preguntara por los niños...¿no?
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